Torta de mil hojas
Un emblema de la repostería chilena compuesto por finas y crujientes capas de hojarasca intercaladas con abundante manjar. Con esta adaptación sin gluten lograrás discos perfectamente crocantes y resistentes que no se deshacen al cortar.
- Tiempo
- 90 min
- Dificultad
- Avanzada
- Rinde
- 10 porciones
🔑 El secreto
El uso del pisco chileno evapora el agua interna casi instantáneamente durante los primeros minutos de horneado, generando la microestructura crocante y hojaldrada sin necesidad de plegados complejos.
Ingredientes
0/13 listosPaso a paso
- 1
En un tazón amplio, mezcla la harina de arroz, el almidón de maíz, el almidón de mandioca, la harina de papa, la goma xántica y la sal fina.
- 2
Agrega la mantequilla fría en cubos y trabájala con un estribo o con la punta de los dedos hasta formar un arenado fino y homogéneo, evitando transmitirle calor.
- 3
Incorpora las yemas, el huevo entero y el pisco chileno. Comienza a unir los ingredientes agregando el agua helada poco a poco con una espátula hasta formar una masa compacta, lisa y maleable pero no pegajosa.
- 4
Envuelve la masa en film plástico y refrigérala durante 30 a 40 minutos para que las grasas tomen firmeza y la goma xántica actúe.
- 5
Precalienta el horno a 190 °C con calor arriba y abajo.
- 6
Retira la masa del refrigerador y divídela en 10 porciones iguales de aproximadamente 45 g cada una.
- 7
Coloca una porción entre dos láminas de papel mantequilla ligeramente espolvoreadas con almidón de maíz y estira con el uslero (rodillo) hasta obtener un disco fino de 1 mm de espesor y 20 cm de diámetro.
- 8
Retira el papel superior, recorta los bordes con un cortador o la ayuda de un plato de 20 cm (reserva los recortes para decorar) y pincha exhaustivamente toda la superficie del disco con un tenedor para evitar que se formen burbujas grandes.
- 9
Hornea cada disco sobre el papel mantequilla a 190 °C durante 7 a 9 minutos, o hasta que esté ligeramente dorado y completamente seco. Hornea también los recortes sobrantes.
- 10
Retira los discos del horno con mucho cuidado usando una espátula ancha y déjalos enfriar por completo sobre una rejilla plana.
- 11
Tritura los recortes horneados con las manos hasta obtener migas medianas para la cobertura lateral.
- 12
Para el armado, unta una base fija con una pequeña gota de manjar para que la torta no resbale. Coloca el primer disco de hojarasca y distribuye una capa uniforme de unos 70 g de manjar suavemente templado con una espátula acodada.
- 13
Repite el proceso alternando disco y manjar, presionando muy sutilmente en cada capa para nivelar sin romper las hojas.
- 14
Cubre los laterales y la parte superior con una capa fina de manjar, adhiere las migas trituradas en los bordes y espolvorea azúcar flor sobre la superficie.
- 15
Deja reposar la torta a temperatura ambiente por al menos 4 horas antes de cortar con un cuchillo de sierra para que las capas se asienten.
💡 Consejos
- ◆Entibia el manjar a baño María unos minutos antes de usarlo; debe estar fluido al esparcir para no quebrar las láminas de hojarasca sin gluten al untarlas.
- ◆Estira la masa siempre entre dos papeles mantequilla o láminas de silicona; al carecer de gluten, manipular la masa directamente con las manos la rompería.
- ◆Pincha la masa de borde a borde y muy tupido: si dejas sectores sin pinchar, se crearán domos de vapor que deformarán la capa haciéndola imposible de apilar.
También te puede gustar
Brazo de reina
Un clásico bizcocho chileno esponjoso, enrollado y relleno con abundante manjar artesanal. Esta versión sin gluten logra una masa tierna, flexible y que no se quiebra al armar.
Kuchen de frambuesa
El clásico pastel del sur chileno con una base tierna y abizcochada, abundante fruta fresca y una cubierta crocante de migas doradas. En esta versión sin gluten se logra una textura firme pero suave que sostiene la humedad de las frambuesas sin volverse gomosa.
Kuchen de manzana
El clásico kuchen de herencia alemana del sur de Chile, con una masa suave y quebradiza cubierta de manzanas aromáticas y una suave crema horneada. Esta versión sin gluten logra una base firme pero tierna que sostiene perfectamente el relleno húmedo sin desarmarse.
Queque inglés
El clásico queque chileno de la once, cargado de frutas confitadas, pasas y nueces con un suave toque cítrico. En esta versión sin gluten logramos una miga húmeda, tierna y con la densidad justa para sostener los frutos sin que se vayan al fondo.